CENA EN EL CHINO
Estuvimos cenando el sábado en el bufet del chino que hay en el barrio del Carmen algunos de nosotros.
Disfruté de la cena y del momento como un enano, echándome al plato cada cosa que me apetecía y me entraba por los ojos, puesto que cuando leo la carta en un restaurante chino la mitad de las salsas y los ingredientes están en chino, o en español, pero te ponen un nombre lo suficientemente raro como para que cuando te traigan el plato, si te ves decepcionado al ver que después de elegir lo que tenía un nombre más raro y largo iba a ser más grande y exótico, te digan: “ pelo si es lo que ha pedido el señol!, el pollo a la teoihnks con salsa de uhgeriogj” y se te queda una cara de tonto que hace que las demás veces pidas siempre tu pollo con almendras, con setas y bambú o tu cerdo agridulce.
Así que allí ves en la bandeja del bufet lo que te apetece y para el plato que va!. Se está a gusto, no tienen música china, es barato y para colmo de los colmos, es un chino que no trastorna el tránsito intestinal. (Creo que esto último se ha entendido). Por mí repetimos cuando queráis, a pesar de tener que darle esquinazo a nuestro querido Willy, que hizo la promesa a su hámster fallecido cuando él tenía 12 años de ir nunca a un chino.
3 comentarios
will. -
No me han gustao nunca los chinos (las chinas si y mucho), pero si ademas sumamos que desde mi viaje lo mas chino que puedo comer es arroz en paella, pos ya me direis.
Ale, a comer chino que sus vais a kedar con la cara plana, sin culo y pajizos perdios.
froid -
dietista -